Benchmarking; la delgada línea entre lo moral y lo inmoral

Es muy común escuchar el término benchmarking, en especial cuando se está estudiando mercadotecnia, pero ¿Qué significa? ¿Cuándo y Cómo surgió este término? ¿Cuáles son sus usos, beneficios y peligros? Esos son algunos de los puntos que se están por aclarar.

Benchmarking es, en términos generales, una comparación referencial que surge de la necesidad por parte de las empresas de saber cómo se está desempeñando la competencia en términos de eficiencia, en la utilización de sus recursos, rentabilidad, participación de mercado, efectividad del producto o servicio, por mencionar algunos. Todo lo anterior con la finalidad de tener información valiosa que les permita mejorar sus propios procesos.

Una de las definiciones de Benchmarking más utilizadas proviene de Spendolini (2005), quien lo define como “un proceso sistemático y continuo para evaluar los productos, servicios y procesos de trabajo de las organizaciones que son reconocidas como representantes de las mejores prácticas, con el propósito de realizar mejoras organizacionales”.

Ahora bien que ya se tiene más claro el concepto de Benchmarking, se puede decir que es una herramienta muy útil para las empresas, el saber observar de una manera objetiva trae consigo muchos beneficios, un proceso continuo que ayuda al mejoramiento de la empresa en distintos aspectos.

Algunas de las razones por las cuales una empresa puede emplearlo son:

  1. Para adquirir una mejor planeación estratégica,
  2. Pronóstico
  3. Nuevas ideas
  4. Fijación de estándares de excelencia
  5. Fijación de objetivos
  6. Mejor atención al cliente
  7. Mejores procesos

Los beneficios de implementar esta estrategia en la empresa son de mucha importancia, debido a que es un punto de partida para mejorar en distintas áreas, además de que se puede generar una ventaja competitiva para la organización, alcanzar de mejor manera los objetivos y lo más importante, obtener un conocimiento amplio de la posición de la empresa frente a la competencia.

Otro aspecto importante es la cultura al cambio, la empresa puede estar muy acostumbrada en ciertos procesos, formas de trabajo; cuando se aplica Benchmarking de una manera interna los trabajadores cambian todos esos malos hábitos o tiempos que están perdiendo, por mencionar algunas, en la ejecución de sus actividades lo que los lleva a tener un ambiente de trabajo más productivo, sensibilizarlos y hacerlos que se pongan la camiseta de la empresa.

Es de suma importancia saber el impacto que va a generar el aplicar esta herramienta a la empresa, no solo se trata de hacer por hacer, se debe de tener un objetivo claro para posteriormente determinar si el empleo de dicha herramienta ayudó, perjudicó o dejó en la misma posición a la organización, pero se debe de saber diferenciar bien el concepto de Benchmarking con el de solo copiar, no es lo mismo, por lo tanto se debe de saber manejar y controlar. Una empresa que no mejora lo que la competencia hace, para estar por encima de ella y ser líder en su ramo, en lugar de avanzar y distinguirse de las demás, quedará mal tanto con los consumidores, así como con sus rivales, mostrará una imagen con poca innovación y creatividad, nunca se debe de perder el objetivo principal del Benchmarking, que es la mejora continua para ser el mejor en el sector donde se esté trabajando.

Actualmente grandes empresas aplican esta herramienta, es por ello que hablar de Benchmarking es hablar de la generación de buenas estrategias para un mejor funcionamiento de la empresa, tanto interno, como externo, es un concepto muy amplio y de mucha utilidad para cualquier organización.

Autor: Nancy Huerta

Estudiante de Mkt en la Universidad Politécnica de San Luis Potosí

Colaborador: Alberto Martínez Ortiz

Estudiante de Mkt en la Universidad Politécnica de San Luis Potosí

 

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